viernes 4 de julio de 2008

Privilegios del poder...

Me pareció interesante el link dejado por un anónimo, y por ello paso a mostrar el artículo del portal SEPRIN, el cual creo es muy interesante.


02 Jul 2008 - 11:33

ALPEROVICH TIENE EXENCIONES IMPOSITIVAS PARA SUS CAMPOS DE SANTIAGO DEL ESTERO…


El actual gobernador de Tucumán dueño de varios campos en Tucumán y Santiago del Estero, tiene exenciones impositivas en la provincia de Santiago del Estero según lo demuestran estos documentos.

Alfredo De Angelis desafió al Gobernador Alperovich, a que explique cómo logra alcanzar los altos niveles de rentabilidad que expresó públicamente el mandatario provincial como productor…


Alperovich: "La última cosecha me dejaron limpios 310 dólares por hectárea", indicó Alperovich.

"Tengo campos en Santiago del Estero y Rosario de la Frontera (Salta). En Santiago del Estero tengo uno de los campos donde coseché 3.200 kilos de soja por hectárea y me dejaron limpios, pagando las retenciones a la soja, 310 dólares por hectárea", precisó el mandatario tucumano.

Luego, Alperovich remarcó que "con estas medidas el conflicto con el campo estaría solucionado", a la vez que señaló: "El problema de los sojeros estaría resuelto. No hay negocio que rinda tanto como la soja. Hace bastante que estoy metido en la actividad y este año, insisto, gané 310 dólares por cada hectárea".




jueves 26 de junio de 2008

INVITAN A UN NUEVO CURSO-TALLER SOBRE BIOGÁS

La Fundación PROTEGER lanzó la convocatoria a participar del Curso-Taller sobre “Aprovechamiento de Residuos Sólidos con Producción de Biogás y Abono Orgánico”, que se realizará en su Centro de Capacitación en Santa Fe, Argentina, el próximo 12 de julio de 2008, de 9 a 16 hs.
Durante la jornada se trabajará en base a ejemplos reales con distintos modos constructivos de Biodigestores con “tecnología socialmente apropiada”, a escala familiar rural, para emprendimientos agropecuarios y pequeños municipios y comunas.
Las actividades teóricas y los trabajos prácticos se desarrollarán en el mismo Centro de Capacitación, donde funciona un biodigestor a escala real.
El curso estará dirigido específicamente al trabajo con biodigestores de pequeña y mediana escala. Se desarrollará con un lenguaje sencillo, para quienes quieran conocer experiencias prácticas sobre la biodigestión. No se profundizará en ejemplos complejos (industriales o de gran escala).
Es de especial interés la participación de representantes de comunidades ribereñas del litoral fluvial.
Entre los principales contenidos del curso-taller se incluye un repaso del ciclo anaeróbico de la naturaleza para la degradación de materia orgánica, con producción de biogás combustible y un residuo digerido; detalles constructivos de varios modelos, una recorrida por el biodigestor de la Fundación Proteger, con sus diversos artefactos funcionando con biogás.
El curso cuenta con el aval de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Se entregarán certificados de asistencia. El cupo es limitado y el plazo de inscripción, hasta el 4 de julio.
Las personas interesadas en participar, deberán completar la ficha de inscripción disponible en: http://www.proteger.org.ar/download/archivos/ficha_biodigestion.doc y enviarla por correo electrónico a tecnologia@proteger.org.ar
MÁS INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES Telfax: 0342 - 455 8520
email: tecnologia@proteger.org.arweb: www.proteger.org.ar/tecnologia

Arrestan a dos activistas de Greenpeace por denunciar contrabando de carne de ballena

Tokio, Japón — Toman 40 policías por 10 horas las oficinas de Greenpeace Japón. Greenpeace exige la liberación de los activistas y castigo a los verdaderos criminales.
La policía japonesa arrestó a dos activistas de Greenpeace que hace un mes denunciaron el tráfico ilegal de carne de ballena dentro del programa de caza de cetáceos respaldado por el gobierno japonés.Los dos activistas, Junichi Sato, de 31 años, y Toru Suzuki, de 41, son investigados por el supuesto robo de una caja con carne de ballena, que fue presentada como evidencia de la denuncia que realizó Greenpeace el 15 de mayo pasado.El paquete contenía trozos carne de ballena, de los más caros, y que fueron extraídos ilícitamente por un tripulante del buque factoría ballenero, Nishin Maru, al finalizar la temporada de caza de ballenas en el Santuario Ballenero Austral. El contenido del paquete estaba rotulado como “cartón” y estaba dirigido a una dirección privada. El paquete fue rastreado por investigadores de Greenpeace y enviado a la Fiscalía General de Tokio como evidencia de un grave escándalo de corrupción dentro de las operaciones de caza de ballenas en el Santuario Ballenero Austral, que el Gobierno de Japón defiende como “científicas”.Como resultado de las pruebas que presentó Greenpeace, el fiscal de Distrito de Tokio inició una investigación sobre una malversación de fondos que implica el contrabando de carne de ballena, lo que plantea serias dudas sobre la magnitud y el alcance del uso indebido de dinero de los contribuyentes por parte de los responsables del programa de la caza de ballenas del Océano Antártico. “Esto es una respuesta inesperada. Hemos destapado un escándalo que afecta a fuerzas muy poderosas del gobierno de Japón que se están beneficiando de la caza de ballenas, y no nos sorprende que ellos consigan eludir la investigación; pero que hayan arrestado a dos activistas, completamente inocentes, por haber devuelto la carne que fue robada a los japoneses, que pagan con sus impuestos la caza de ballenas, es realmente sorprendente. ¿En interés de quién se han hecho estos arrestos? Todo parece indicar que estamos ante una táctica de intimidación de las agencias gubernamentales responsables del escándalo”, dijo Jun Hoshikawa, director ejecutivo de Greenpeace Japón.Además del arresto de los dos activistas, aproximadamente 40 policías se presentaron en la oficina de Greenpeace en Japón donde permanecieron por más de 10 horas revisando todo; se llevaron seis computadoras, seis cajas de documentos e impidieron el uso de teléfonos a los miembros de la oficina durante todo ese tiempo.Se trata de una reacción totalmente desmesurada contra una organización que siempre se manifiesta de manera pacífica y con métodos no violentos.Aunque hasta el momento, los únicos arrestados en este caso son los dos activistas de Greenpeace que presentaron las evidencias del escándalo, la Fiscalía investiga también a la tripulación del buque factoría ballenero, Nishin Maru. Sin embargo, ninguno de los funcionarios japoneses involucrados en el escándalo de corrupción ha sido investigado ni detenido.
Las 41 oficinas de Greenpeace lanzaron hoy una ciberacción para exigir la liberación de los activistas de la organización detenidos en Japón. Sumate a nuestro pedido, exigiles al Primer Ministro japonés, al Ministro de Relaciones Exteriores en Japón y al embajador de Japón en Argentina que se castigue a los verdaderos criminales y no a quienes defienden a las ballenas.

Fuente: GreenPeace

lunes 16 de junio de 2008

VOX POPULI





lunes 19 de mayo de 2008

Caso Lebbos



jueves 15 de mayo de 2008

Maldito aguante

“Tengo aguante, pero no de ahora, desde hace mucho tiempo.”La frase no le pertenece al Cholo Simeone ni a Ramón Díaz. No fue dicha al finalizar un partido de fútbol. La imagen tribunera fue utilizada por la presidenta de la Nación, Cristina Kirchner, durante un acto en Jujuy la semana pasada. Quería ratificar su convicción y su coraje a la hora de enfrentar la pulseada con el campo. El aguante es el concepto que manejan los hinchas para justificar cualquier cosa por el amor a la camiseta. De esta manera, los fanáticos terminan aceptando desde el mal juego del equipo, la administración ineficaz o fraudulenta del club, hasta la violencia. Todo en nombre del aguante.

Aguantar, es el verbo de moda en el país que avanza tambaleante hacia el bicentenario de su nacimiento. Según el Diccionario de la Real Academia significa la capacidad para “soportar el sufrimiento” pero también remite a “tolerancia y paciencia”. Vaya paradoja, el uso coloquial del término aguante es contradictorio con las ideas de tolerancia y paciencia que indica el diccionario.

Alfredo De Angeli le respondió a Cristina con su propia versión del aguante: “La lucha es larga, señora Presidenta, a duro, duro y medio”. El dirigente de la Federación Agraria Argentina de Entre Ríos pasó del legítimo protagonismo en las protestas a una suerte de adicción mediática, que él mismo reconoció. Sus declaraciones sobre la existencia de armas entre los productores, sus advertencias, complican más de lo que ayudan a la hora de entablar una negociación.

El exagerado protagonismo de De Angeli obligó a Eduardo Buzzi, el titular de la Federación Agraria, a redoblar su aguante. El entusiasmo lo llevó a sostener que más que las retenciones móviles lo que se discute es “el modelo de país”.

Algo incomprensible, en boca de un dirigente que sabe perfectamente que en un estado de derecho los proyectos políticos se confrontan en elecciones. El gobierno nacional ya había incurrido en una falacia similar cuando alertó sobre un intento de golpe de Estado ante las primeras protestas del campo.

“Vamos a ir a las rutas para denunciar a los grupos dominantes que quieren volver a los 90.” Luis D’Elía ya había mostrado que tiene aguante, cuando concurrió a la Plaza de Mayo para “romper” una movilización de caceroleros anti- K. Incluso no dudó en pegar una que otra trompada “en defensa de la democracia”.

Un grupo de productores entrerrianos sitió la intendencia de Crespo, con una consigna: “Si el intendente no nos atiende lo vamos a echar”. Una imagen del más puro aguante. Finalmente el encuentro se realizó y nadie se hizo cargo de la amenaza.

El domingo pasado un grupo de productores vinculado a la Sociedad Rural le hizo un escrache al presidente del bloque del Frente para la Victoria en la Cámara de Diputados, Agustín Rossi. El legislador santafesino estaba en su casa con sus dos hijos pequeños. La Sociedad Rural es una de las entidades que estuvo más cerca de la última dictadura. Sin embargo, no se privó de utilizar un método de denuncia popularizado por la agrupación HIJOS para señalar a represores. Escrachar a un diputado oficialista, eso es tener aguante.

Al intendente de Pergamino, Héctor Gutiérrez, un radical K, los chacareros le regalaron un par de rodilleras para que use en su próxima visita a la Casa Rosada. Ofendido por la sucesión de estos hechos, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, denunció a los productores por apretar a intendentes y gobernadores. Minutos después, se dedicó a llamar a gobernadores e intendentes para que no recibieran a productores. El Gobierno no puede aceptar que le discutan el monopolio del “apriete político”.

¡Aguantaremos! Dicen en ambos lados de la trinchera, alimentando de manera irresponsable una espiral que puede terminar en graves hechos de violencia que después todos saldrán a rechazar. Pero será tarde.

En la Argentina, donde la vida y la política se han futbolizado, el aguante es un desafío tan vano como innecesario. El aguante no alcanza para ganar un partido de fútbol y, mucho menos, para resolver una crisis política. En la cancha, para ganar hay que jugar bien, con talento e inteligencia. Ni gritar hasta la afonía, ni vivir colgado del alambrado, ni andar a las piñas con todo aquel que defiende los colores del adversario pueden modificar un resultado.


domingo 4 de mayo de 2008

En Concepción, Morelli. II

Ayer 3 de mayo en el matutino la gaceta salío el siguiente artículo sobre el ex-funcionario de la dictadura.

“Morelli fue funcionario del proceso militar”

Acusación de Parajón ante la Justicia Federal.

El presidente de Pueblo Unido Gumersindo Parajón insistió en que se investigue a todas las personas que tuvieron funciones públicas durante el proceso militar, entre marzo de 1976 y enero de 1983.
El ex legislador pretende que la Justicia analice quiénes estuvieron comprometidos -dijo- con el asesinato, el secuestro y la desaparición de personas. Con esa premisa, Parajón compareció ante el Juzgado Federal Nº 1, a cargo de Daniel Bejas, para ratificar y ampliar su denuncia.
En su testimonio, Parajón vinculó -principalmente- al actual intendente de Concepción, Osvaldo Morelli. “La sociedad no entiende cómo la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia y la Dirección de Derechos Humanos de la Municipalidad de Concepción rinden homenaje a la memoria de los desaparecidos, siendo que Morelli y el titular del Concejo Deliberante, Carlos Villaluenga, fueron funcionarios del proceso”, señaló.
Parajón precisó que Morelli fue director de la ENET Nº1 en el período 1976-77, de donde desaparecieron tres estudiantes. Detalló también que Morelli fue secretario de Gobierno municipal en el período 1981-82 para luego asumir la intendencia desde 1982 a 1983, antes del retorno de la democracia.
Respecto del actual concejal Villaluenga, Parajón dijo que fue intendente de facto entre 1971 y 1972 y que luego volvió a ese cargo durante el Proceso de Reorganización Nacional desde 1981 a 1982.
Además pidió que se investigue el rol que tuvo el actual vocal de la Corte Suprema de Justicia de la provincia, René Goane.

La Gaceta

Ver sobre el tema en los post anteriores de Espejo de Tucumán y en Uno Más del Montón en Tucumán

domingo 27 de abril de 2008

Calidad institucional K: para Alperovich, el Estado no tiene obligación de defender la libertad de expresión


Acomodado. De la UCR se pasó al PJ. De Duhalde se pasó a Kirchner. Más adelante, se verá. Alperovich compartió votos de “lealtad” y palco con Cristina hace 10 días en su provincia.

TUCUMAN, DONDE EL ESTILO K SE EJERCE EN ESTADO PURO
Alperovich y el sueño subtropical de los Kirchner
De oscuro legislador radical, se pasó al peronismo, fue ministro de Economía y, ya gobernador, pasó de la imagen de los chicos desnutridos a la obsesión por la obra pública. Fue reelecto con el 80% de los votos, todavía le queda una re-re y su mujer ya es diputada y vice del PJ. Como el original, divide a la prensa en amiga o crítica, a la que hostiga.



Por Hugo Asch

“Aún ahora, que ha pasado tanto tiempo desde que me fui, pienso

que fue en Tucumán donde pude ver, de una vez y para siempre, todo lo que después encontré en la vida.”


Tomás Eloy Martínez



Estallan los aplausos desde el salón de al lado y una voz suena agradecida o emocionada, algo distorsionada por los parlantes. Hay luces y un mar de gente: cuellos que se estiran para ver más allá, cabezas que se inclinan. Ya llega, es él, ahí viene, dicen; y el hombre, entonces, sonríe y navega como un barco orgulloso entre todos ellos. Viene de un acto en Famaillá y repite lo mismo que escucha a su paso, un millón de veces: gracias, gracias; y uno entonces imagina que eso mismo debe ser el poder. Siempre hay alguien que presenta a alguien, o susurra, o indica algún detalle. Entonces él sonríe y ofrenda su mano como concediendo algo importante. Su paso es firme. Ahora su espalda generosa cubre el Escudo Provincial grabado en el respaldo del sillón cuando por fin se sienta, detrás del escritorio. Ese sillón es un símbolo histórico: lo llaman El Sillón de Lucas Córdoba, y quien se siente allí, ojo, es el que manda en Tucumán.

No sé los otros, pero José Alperovich manda, de verdad; conoce el oficio. Su voz es áspera, rugosa, potente. Su cara es el paisaje que cubre todos los espacios en esa provincia pequeña y desmesurada. Su espalda sólo se despega del Escudo y se inclina cuando una tormenta parece desatarse muy adentro de su corpachón; los ojos se le encienden, furiosos, y uno se intuye en problemas serios si su instinto le ganara esa batalla a la pompa.

Había pasado bastante bien la molestia de tener que hablar sobre el conflicto legal por el manejo y control del Canal 10, el viejo canal que el Estado nacional le adjudicó a la Universidad del Tucumán en 1966, hoy convertido en principal órgano de propaganda oficial, manejado y controlado por su equipo de prensa y difusión desde la misma Casa de Gobierno. José no está acostumbrado a hablar de cosas que lo incomodan, y menos con periodistas. Lo saben todos, por eso, una vez iniciada la charla, una pequeña barra de funcionarios se fue agolpando a mis espaldas.

Todo bien, hasta que un nombre lo saca, le revuelve las tripas. Se trata de Alberto Llaryora, el empresario cuya firma, New Line, compró la emisora en 1999, cuando ni la Universidad ni el Estado podían pagar los sueldos ni las deudas. Una intervención judicial ordenada por la jueza Nilda Dalla Fontana el 24 de noviembre de 2005 lo desalojó del canal, y desde ese día los dos hombres son enemigos irreconciliables. En la primera semana de este mes, un fallo de la Cámara de Apelaciones ordenó devolver la emisora a sus anteriores dueños. Está claro que se viene otra guerra, de esas que suelen agitar las siestas tucumanas.

Hay tensión, pero el gobernador no demuestra preocupación. Es simpático, entrador; sabe cómo seducir, convence. Su diploma dice que es contador; pero él es, fundamentalmente, un buen vendedor de autos. La concesionaria lleva el nombre de su padre, León Alperovich, y tiene su lema pegado en la luneta de cada unidad: “Me lo vendió un amigo”. Después de las primeras sonrisas amables, va directo al hueso, bien a la tucumana. Se ve que no es hombre de olvidar fácil.

—Encantado de recibirte, pero me extraña que vengas a defender a un apretador.

—Soy un periodista, gobernador, no defiendo a nadie.

—Sí, porque vos trabajaste acá y sabés. Además, vos también apretaste.

—¿Apretar? ¿Habla de mí?

—Sí, papá, vos apretaste.

—Usted debe referirse al tiempo que fui director periodístico del Grupo de Llaryora. ¿Lo que quiere decirme es que se sintió ofendido por alguna crítica? Ojalá me hubiese recibido en aquel tiempo, para decírmelo, gobernador. Nada personal. Un periodista opina, ése es su trabajo, y en esa empresa lo hice con libertad, nada más. En todo caso, podrá no estar de acuerdo.

—Pero no es eso… ¡Si yo respeto a los periodistas y a la libertad de prensa! Pero Llaryora me quiso apretar y eso conmigo no va. Se equivocó.

—¿Podría ser más explícito?

—Me dijo que si no hacía tal cosa, me iba a pasar… tal otra. Es un peligro para la democracia. Ese tipo no merece manejar un canal.

—¿Y por eso se lo quitó?

—Yo no le quité nada a nadie. Hay un tema legal, el dictamen del Comfer 007489, que no autoriza la venta a un privado. Es simple y legal, yo no tengo nada que ver. No mezclo, sólo digo quién es el personaje. Soy un defensor de la libertad. Nunca fui un apretador.

—Hay… estilos y estilos. Mire, a ver si se lo grafico con un ejemplo. Hace un par de años una empresa de construcción compró publicidad por seis meses en “El Periódico”, de Llaryora, que yo dirigía. Al día siguiente vino desesperado, ofreciendo pagar el doble para que los avisos no salieran nunca. “Por favor –dijo– me dijeron que si salgo en su diario ‘el Ruso’ me tritura, que me despida de conseguir nada en la obra pública.” Se anuló todo. El hombre respiró aliviado. ¿Eso no es lo que usted llama “un apriete”?

—No, eso es mentira. Te lo juro por mi hijo que jamás haría una cosa así. Nunca estuve en ésa. Por favor…


Re-re. Alperovich tuvo suerte. Antes que la debacle misionera de Rovira frente al obispo Piña convirtiera en pecado mortal cualquier intento de reelección, logró modificar su Constitución y concretó el sueño fallido de Menem: que la nueva norma considere su segundo mandato (que ganó por el 80% de los votos el año pasado) como el primero. La re-re. La reforma, que muchos juristas vieron como abusiva, hecha a su medida y con enmiendas que le otorgaban, casi, la suma del poder público, levantó una ola de indignación tan profunda como fugaz. El sigue adelante, nada lo detiene. Sabe cómo construye el poder en esta parte del mundo. Omnipresente, desconfiado, tan personalista y hegemónico. Muy K.

“Sí, claro, claro, yo estoy muy alineado con los Kirchner”, se ufana.

Como sea, Alperovich no se ruboriza y piensa continuar en el poder hasta 2015. Quizá después sea el tiempo de su mujer, Beatriz Rojkés. ¿Podrá ser?

—En política todo puede ser, hermano. ¿Por qué no? Se lo merece.

—¿Cómo hizo para construir este poder hegemónico en tan pocos años, partiendo del modesto puesto de legislador radical? ¿Cómo se pasa de una realidad con chicos desnutridos en 2002 a esta opulencia presupuestaria que le permite manejar $ 5.000 millones al año?

—Con trabajo. Yo trabajo 18 horas por día y no robo. Por eso me votan. ¿O qué te pensás? ¿Que es tan fácil convencer a los tucumanos?

—Los de antes trabajaban poco y robaban, entonces.

—Claro.

—Ah. También se lo acusa de despótico, de haber convertido al Canal 10 en un medio de propaganda oficial sin pudores ni límites.

—Eso dicen los opositores. Mirá las mediciones del rating y vas a ver que el canal anda bien, gusta mucho. Si fuese tan oficialista, no lo miraría nadie.

—A ver, usted dice que el tema del canal es legal, que usted no tiene nada que ver. ¿Cuál es su posición personal, entonces?

—Que el canal debe seguir siendo de la Universidad, que es su dueña en un 70% y el Estado, que tiene un 30%.

—Es extraño que diga eso. En 1998, cuando la Universidad decidió incorporar un socio privado, usted fue uno de los ofertantes a la licitación. Perdió, pero usted hoy podría ser el dueño de Canal 10. No me diga ahora que está en contra de la privatización de los medios, José...

—Sí lo digo. Creo que es más sano que lo maneje el Estado, no un privado. Además, ya no podría seguir siendo el dueño: no me dejaría el Comfer.

—Ahora que es usted el que maneja el Estado, cambia de opinión.

—Sí. Cambié de opinión. Pero no tiene nada que ver que yo maneje el Estado.

—Perdón, pero ¿la radio LV12 no es suya?

—No.

—Todo el mundo en Tucumán, incluso su gente, dice que es suya y que la maneja a través de testaferros. ¿Lo niega?

—Lo niego.

—¿Salen muchos opositores al aire por esa radio?

—Y, como en todos lados… (se ríe).


Sin oposición. No hay casi opositores, por ninguna parte; ni críticos del gobierno. Tampoco en esa radio. Hay una extraña unanimidad en la provincia, una regla que sólo se pueden dar el lujo de romper los columnistas del todopoderoso diario La Gaceta; en especial su joven estrella, Federico van Mameren.

Hay una frase de Antonio Bussi que se hizo célebre en sus tiempos de gobernador electo: cansado de los titubeos de sus ministros a la hora de pedir el plato en un almuerzo de trabajo, le gritó al mozo con su voz de trueno: “¡Milanesas con puré para todos!”. Y chito la boca. Alperovich (que tenía una muy buena relación con el viejo ex dictador en sus tiempos de presidente de la Comisión de Hacienda de la Legislatura) también tiene su máxima ad hoc: “Todo lo que pueda comprar es barato”, dicen que dice.

Todo y todos parecen tener su precio en Tucumán. “¿Cuánto le habrán puesto para venir a hacerle una nota al ‘Ruso’ para PERFIL?”, se preguntan por ahí, como para que uno escuche. “¿¡Qué, lo han arreglado a Fontevecchia también!?”, dice otro. “¡Cuánta les puso Llaryora, eh amigo!”, se oye más allá. Con este mismo combustible funciona todo, parece.

—Dicen que usted logró todo su poder a base de chequera, gobernador. Para decirlo más claramente, que los compró a todos.

—Esas son pavadas. Hablá con cualquiera de los intendentes a ver si yo los compré. Los tengo a todos trabajando para mí. Y a los 93 delegados comunales también. Tucumán tiene cuatro universidades, es culta. A la gente no se la maneja tan fácil, ojo.

—¿Por qué “El Periódico”, que es el medio gráfico más crítico, no tiene publicidad oficial? ¿Por qué muchos pequeños programas y diarios de insignificante rating y circulación sí? Lo mismo pasa con el Gobierno nacional, en Buenos Aires…

—Bueno, porque yo elijo. Prefiero poner publicidad en La Gaceta, en El Siglo, en…

—¿Pero el Estado no debería se ecuánime, evitar cualquier discriminación e invertir, en la proporción que juzgue la mejor, pero en todos lados?

—No. ¿Por qué? No tengo obligación de poner en los cuatro diarios.

—Pero da la casualidad de que, justo, el que no tiene nada de publicidad es el más crítico.

—Y bueh, el Estado tiene derecho a decir “acá pongo, acá no”.

—Pero el Estado, gobernador, está obligado a proteger la libertad de expresión y debería empezar por no discriminar a nadie por su línea ideológica.

—Para mí no es así. Aparte, no alcanza la plata para todos. Todo no se puede, hermano...


Cambios. Cuando el grupo radical El Ateneo, donde militaba, organizaba partidos de fútbol, él hacía de referí. Le gustaba, y cuando echaba a alguien le sacaba una tarjeta… de crédito. La que una vez casi le saca la roja en el Senado fue Cristina, en marzo de 2003, tiempos del áspero debate por Luis Barrionuevo y su expulsión de la Cámara. Alperovich, entonces alineado con Duhalde, votó a favor de su permanencia y la señora de Kirchner, cuentan, no fue nada amable con él, en uno de los mismísimos pasillos del Congreso. Ahora, claro, las relaciones mejoraron y Alperovich es un incondicional. Lo siguió siendo, sin titubear un instante, en medio de la crisis del campo. En Tucumán todo se controla.

Su estilo es un espejo perfecto: omnipresencia, concentración absoluta del poder, gabinete sin figuras, inmediata “seducción” de todo foco opositor y una visión maniquea de la prensa: acá los amigos, allá los enemigos.

Espejo, copia o simulacro, José Alperovich se empeña en ser Néstor en este jardín subtropical, tan lejos del sur gélido y seco. Lo hace bien. No le importa que lo llamen dictador, ni nada. Se ríe, no duda. Lo domina casi todo, pese a algunos jueces indisciplinados y esos periodistas molestos que sólo saben hablar. Detalles. Este Néstor también quiere todo; cierra los ojos y avanza, abriendo un surco en esta tierra de pasiones y memorias profundas; amores y odios entrelazados, esa amable brisa tibia y húmeda, el silencio de la siesta, el perfume de los azahares en primavera; todo tan a punto de estallar, siempre.

Betty Rojkés de Alperovich, de canillita a campeona


De ama de casa, y amable presidenta de la Fundación PIBE, a la crème del poder. Todo, en menos de cuatro, cinco años. De no creer.

Pero ahí está ella, esa mujer de apariencia frágil y sonrisa tan idéntica a sí misma; en París, merodeando cerca de Cristina y Sarkozy, o en un acto en Simoca. Los que la quieren juran que es sensata, inteligente y notoriamente más culta que su marido gobernador. Los que no, dicen que es dueña de una voraz ambición, una mujer altanera, fría: “Si te marca la Betty, fuiste”, advierten.

“No crean que hasta aquí llegamos, porque ahora… ¡Vamos por todo!”, gritó eufórica después de ganarle la interna por la presidencia del PJ tucumano a Fernando Juri Riera, el descafeinado ex vice de Alperovich, dueño de los dos apellidos de mayor prestigio histórico dentro del partido: hijo y sobrino de ex gobernadores. Tenía planes, después de derrotarlo claramente y ya con el cargo de diputada nacional en el bolsillo.

La semana pasada aterrizó, nada menos, en el podio del peronismo K: es la nueva vicepresidenta tercera del PJ nacional. ¿Habrá más para ella? Los que la conocen aseguran que sí: no parará hasta ser gobernadora y sentar en la intendencia de San Miguel a su hermano Carlos, el conductor del programa de la mañana, en Telefe. Silvia ya es la ministra de Educación.

Carlos, “el cuñado oficial”, hace rato que no se despega de José. Su familia entera, dicen que dicen, tiene cargos en el gobierno.

Tiene sus seguidores: son los que creen que la buena relación provincial con Cristina depende, en realidad, de ella. En el hermético mundo alperovichista hay lugar para “jocesistas y “beatricistas”, una interna previsible. Por suerte, tanto trajín no le roba tiempo para atender a sus tres hijos y tenerlo cortito a José, que para eso ella tiene su carácter.

Se llama Beatriz Rojkés de Alperovich. Es, digamos, otra de las razones para ver a Tucumán como una película exótica, de guión siempre imprevisible y finales abiertos.


Su enemigo público Nº1


Alberto Llaryora es dueño de El Periódico, la radio Antena 8 y Canal 10, que está intervenido.

—El gobernador lo acusa de ser un apretador.

—No sé qué entiende Alperovich por apretador, porque su conocimiento de la lengua y su manera de expresarse son penosos. Si quiso dar a entender que la crítica al gobierno es “apretar”, no me sorprende.

—¿Cómo son sus relaciones?

—Pésimas. Nuestros periodistas no son recibidos en Casa de Gobierno y su labor es impedida. El apretador es él. Lo hace con periodistas, jueces, empresarios, sindicalistas y con cuanto ser humano se oponga a su interés. Compra voluntades con el dinero del Estado. Es el mayor corruptor de la historia de Tucumán. Hemos tenido problemas con Ortega, Bussi y Miranda, y siempre por opinar libremente. Pero él es el peor, lejos.

—El jura que nada tiene que ver con el conflicto del Canal 10, el que era su canal, intervenido judicialmente.

—Es ridículo que diga eso. Nada se mueve en la provincia sin su directa intervención. Acalló a un medio libre y lo convirtió en el Boletín Oficial. Tucumán está cautivo de un incontrolado, de un corruptor.

—¿No fueron amigos alguna vez?

—No fui amigo. Sí tuve una relación amistosa y lo apoyé en toda su carrera política moral y anímicamente (lo hospedé en mi casa de Madrid) y con dinero. Jamás le pedí nada.

—¿Qué pasó entre ustedes?

—Sencillo: no soportó la línea independiente de la emisora. No soportó que se invitara también a la oposición a expresarse con motivo de las elecciones a diputados nacionales, donde presentó a su ignota esposa. Entonces, en rápida combinación con el Comfer y la jueza, nos quitaron del medio, a nosotros y a la Universidad. Es su estilo brutal.


Siempre pasa antes en Tucumán


“¡Trataremos de tomarlo con tranquilidad… cuando tenga la bomba Tu-cu-mán!”, cantaba Nacha Guevara en los cafés concert a fines de los años 60. Las ollas populares y la crisis de los ingenios tucumanos anticipaban el Cordobazo del 29 de mayo de 1969 y, tras él, la caída de Onganía.

Después fue el monte y la guerrilla guevarista del ERP. Acdel Vilas fue su exterminador. Se enorgullecía de eso y odiaba a Bussi, que le había robado el mérito militar del triunfo. “Eran no más de 300 y los liquidé en combate franco, Bussi llegó sólo para quedarse con la plata del Fondo Patriótico”, acusaba. Disfrutaba exhibiendo sus trofeos de guerra (armas de fabricación casera, banderas, documentos) y elogiando la valentía de sus enemigos. También de él fue el triste mérito de imponer la metodología de los comandos encapuchados que hacían desaparecer gente durante todo el llamado Operativo Independencia, en 1975, un patético ensayo del Proceso.

En 1991, Ramón Ortega –artista exclusivo de Carlos Menem– inauguró la estrambótica era de la fujimorización de la política. Cuatro años más tarde, Domingo Bussi, su sucesor, les abría la puerta a sus casi colegas Aldo Rico y Luis Patti, intendentes electos en Buenos Aires. Las sonrisas piadosas que despertaba en Buenos Aires la candidatura a legisladora de la bailantera Gladys, La Bomba Tucumana, en 1999, fue el espejo donde después se reflejó otra lista, pero porteña: Zulma Faiad y Moria Casán. Finalmente, mezcla de primer radical K y pre Borocotó, nuestro personaje estelar, José Alperovich.

Es Tucumán, señores, el implacable anticipo. La Argentina, sin make up.


jueves 24 de abril de 2008

Festival Latinaomericano de Instalación de Software Libre


Sábado 26 de Abril de 2008 - Universidad Tecnológica Nacional - Facultad Regional Tucumán - Rivadavia 1050

Está abierta la inscripción para participar de Flisol, Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre.

El Grupo de Usuarios de Software Libre de Tucumán (LUG Tucumán) abrió el registro para participar de FLISOL, el Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre, que este año se realizará el sábado 26 de abril, de 9.30 a 20hs. en la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Tucumán, Rivadavia 1050, San Miguel de Tucumán.

El Festival Latinaomericano de Instalación de Software Libre es un evento anual que se realiza en toda América latina, con participación de unas 200 ciudades en todo el continente, con eventos confirmados en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay, y Venezuela, lo que convierte este festival en el evento de software libre más grande del mundo. En Argentina habrá Flisol en 28 ciudades, con lo que se espera superar ampliamente el número de participantes de las ediciones anteriores.


Para más info click aquí

domingo 20 de abril de 2008

Reporteros Sin Fronteras en Tucumán

En el portal de periodista Koly Bader www.kbn.com.ar expone un vídeo con el eje en la situación de Canal 10 de Tucumán, los enviados de Reporteros Sin Fronteras, anticiparon su visión del estado de la prensa en la provincia a partir de numerosas entrevistas con referentes sociales y autoridades.


Reporteros sin Fronteras en Tucumán
Cargado por solotuc



Info y video de KBN

jueves 27 de marzo de 2008

Análisis de Elisa Carrió



LAS VACAS DEL ALMIRANTE GODOY PARA ALFREDO COTO

Particularmente no me gusta entrar a leer Seprin.com , pero esta vez tiene un artículo que lo quiero compartir con ustedes...



LAS VACAS DEL ALMIRANTE GODOY PARA ALFREDO COTO



Como en toda crisis, hay mucha gente que hace negocios: es así que Alfredo Coto , llevara oculto en los camiones de COTO, las vacas de la Armada, y de ahí la van a faenar trasladarlos en los mismos camiones .
En la practica implica que COTO las compro a precio vil al estado sin licitación y las venderá a precios de mercado en las góndolas
La ministro Nilda Garrè entregó todo el ganado prácticamente gratis... / (ver retornos), al empresario Alfredo Coto , que lo venderá aprecio de mercado a la gente .
Obviamente implicará una excelente utilidad para COTO , teniendo e cuenta que procticamnte las vacas son regaladas
YA HAY CADENAS DE MAIL , PIDIENDO QUE SE BLOQUEE LA SALIDA DE LOS CAMPOS DE LA ARMADA Y DEL EJERCITO
LAS ORDENES EN LA ARMADA LAS ESTA DANDO DIRECTAMENTE EL SECRETARIO GENERAL NAVAL CL ALLOVERO , Y LAS RECIBE DIRECTAMENTE DEL VICE MINISTRO DE DEFENSA ...
¿Es de preguntar ocurrirá lo mismo en el Ejercito?
Actualmente hay 35 mil cabezas de ganado , lo que representa apenas 5 días de consumo en Buenos Aires . La faena incluirá al parecer hasta las vacas preñadas.
Patético país nos toca vivir.

Seprin

lunes 17 de marzo de 2008

En Concepción, Morelli...

Osvaldo Morelli 82/83

Osvaldo Morelli 2003 hasta la Actualidad

Desde lo ocurrido con el abogado Francisco Sassi Colombres como fugaz Vocal de la Corte Suprema de Justicia tucumana (duró 24 horas en el flamante cargo luego de que derechos humanos tucumanos hiciera hincapié en su participación en el ultimo proceso militar argentino en la provincia), surge el cuestionamiento ¿La ley (K) será pareja para todos?, dado que en Concepción en Tucumán, el actual intendente estuvo a cargo de la intendencia en el periodo 1982/83 bajo la gobernación del Antonio Luis Merlo (Intervención militar).
Esto es fácil de constatar entrando al site oficial de la ciudad de Concepción http://www.concepcion.gov.ar/ en la galería de imágenes de los intendentes

miércoles 12 de marzo de 2008

Y en el feudo de Alperovich... accionar clásico de un dictador


Brutal represión policial contra manifestantes y periodistas

Para impedir el avance de manifestantes contra la suba del precio del cospel, efectivos policiales lanzaron una dura represión de la que no se salvaron mujeres, mayores de edad ni periodistas. Hubo dos estudiantes salvajemente detenidos. Siniestro: personal de Inteligencia tomó imágenes de los manifestantes y de los comunicadores sociales. Imágenes con neta reminiscencia de la última dictadura. Hoy se realizará una marcha de protesta contra el gobernador Alperovich.

Mujeres, periodistas, estudiantes, personas mayores. Nadie escapó de los golpes aplicados por la policía en la manifestación que realizaron ayer diferentes sectores sociales contra la suba del cospel. El saldo fue de dos detenidos: Hernán Navarro y Facundo Lizondo, estudiantes de la facultad de Derecho y de la carrera de Comunicación Social de la UNT, respectivamente. Ambos, tras ser derivados a un centro asistencial debido a las agresiones que sufrieron, fueron liberados ayer, en horas de la tarde, tras permanecer detenidos en la Brigada de Investigaciones bajo los cargos de “desacato a la autoridad y desorden en la vía pública”.
La represión estalló cuando el grupo de manifestantes intentó avanzar sobre calle San Martín, entre Monteagudo y Rivadavia, hacia el Concejo Deliberante momento en el que se debatía la suba del precio del cospel a 1,40 peso. El intento de avance sobre la valla policial a mitad de la mencionada cuadra fue el factor desencadenante para que los policías desplegaran su ira contra los vecinos.
Balas de goma, golpes con escudos y cachiporrazos a discreción contra todo lo que no estaba uniformado de azul fue la mejor respuesta que encontraron los supuestos “agentes de seguridad”. Entre las víctimas de la agresión estuvieron los referentes de la agrupación Vecinos y Usuarios Autoconvocados, Carlos Petersen y Edmundo Romano; el representante de la organización de Víctimas contra la Impunidad, Alberto Lebbos, y varios estudiantes universitarios y militantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) que se oponen al tarifazo. Desde la Policía se aseguró que hubo tres efectivos heridos.
Los periodistas tampoco fueron ajenos al salvaje accionar policial. Entre empujones e insultos, el camarógrafo Oscar Abregú de Canal 5 de ATS, Sebastián Pisarello de Contrapunto y Jorge Rodríguez de Antena 8, denunciaron que fueron golpeados por uniformados mientras cubrían la manifestación. En este sentido, Pisarello, tras asistir a un centro asistencial por los golpes recibidos, confirmó a primerafuente que realizará la denuncia correspondiente para que se identifique a sus agresores.
La represión alcanzó los peores ribetes dignos los años oscuros de la dictadura militar. Hasta agentes de inteligencia vestidos de civil se dedicaron a sacar fotos a los manifestantes y hasta los mismos periodistas. “las fotos son para registro e identificación. No era nuestra intención fotografiar a periodistas. En cuanto a los manifestantes, ellos también nos tomaron fotos a nosotros”, señaló a primerafuente el comisario del D2 (Departamento de Informaciones Policiales), Fernando Maruf.
Tras la detención de los estudiantes, los manifestantes se concentraron frente a la sede Brigada de Investigaciones (Junín al 800) para exigir su liberación.
En enorme operativo policial en torno al Concejo Deliberante se inició minutos antes de las 8 (la sesión fue convocada a las 8.3º y comenzó a las 9). Fue tal el despliegue de uniformados que se prohibió la circulación de vehículos hasta dos cuadras alrededor del edificio situado en la intersección de San Martín y Monteagudo. El celo policial fue por demás exagerado y ni siquiera los peatones pudieron traspasar las numerosas vallas dispuestas por los policías.