lunes 29 de octubre de 2007

Más del 28 por ciento del padrón no votó

Batiendo un récord nacional, sólo el 71,75 de los votantes habilitados emitió su voto. El caos y la demora por la falta de boletas atentó contra el normal desarrollo de los comicios.

La Nación desnudaba esta mañana un dato alarmante. Ayer, el kirchnerismo batía su propio récord, obteniendo un triunfo con menos del 73 por ciento del padrón ejerciendo su voto. El registro más bajo anterior había sido justamente en 2003, cuando Néstor Kirchner consiguió el paso al ballotage con Carlos Menem, el cual finalmente ni siquiera se ejecutó.
Pero el dato, con el correr del recuento, se fue agravando. Hasta ahora, escrutadas ya el 96,49 por ciento de las mesas -70.863 de 73.444- el porcentaje de voto emitido sigue bajando, ubicándose en un total de 71,75 por ciento: de 27.090.236 habilitados para votar, sólo 19.436.535 lo hicieron.
Lo que aún no se sabe es si con el correr de las horas ese porcentaje suba un poco, cuando se avance sobre ese 3,5 por ciento de mesas que aún falta contar.
Sin embargo, y tomando este escaso margen restante de la forma más optimista, difícilmente se supere el piso anterior, el de 2003, cuando votó el 78,21 por ciento del padrón. Casualmente, en esa elección también hubo un Kirchner victorioso –esa vez fue Néstor-.
Sin dudas, el caos registrado en la falta de boletas, provocando fuertes demoras en las escuelas y la acumulación de denuncias de irregularidades por parte de los votantes en diversos medios, afectó considerablemente a la gente, que vivió tal vez una jornada electoral de las más turbulentas que se recuerden.
El matutino porteño sumaba otros datos más significativos esta mañana. Llamaba al resultado de ayer como el registro más bajo desde 1928, año en que concurrió a las urnas el 80,85 por ciento de la población.
Desde entonces, según el seguimiento histórico, el resultado siempre se mantuvo en niveles superiores al 80 por ciento: en 1946, fue del 83,4 por ciento; en 1951, 87,9 por ciento; en 1958, 90 por ciento; en 1963, 85,2 por ciento; y en 1973, cuando regresó la democracia, fue del 86,54 por ciento.
Tras una nueva interrupción del orden constitucional, en las elecciones de 1983, que consagraron presidente a Raúl Alfonsín, la concurrencia del electorado fue de 85,61 por ciento, y se mantuvo alta: en 1989, cuando Carlos Menem obtuvo la presidencia, la afluencia fue de 85,34 por ciento, y en 1995, cuando Menem renovó su mandato, fue de 82,08 por ciento.
En 1999, en los comicios que consagraron a la Alianza, ya se notó una caída. La concurrencia fue del 80,12 por ciento, y en 2003, en los comicios donde fue elegido Néstor Kirchner, el porcentaje fue de 78,21 por ciento.
El porcentaje de los votos en blanco, en cambio, se mantuvo en niveles históricos: 3,30 por ciento. A esos números se suma un porcentaje bajo de votos nulos, que llegó apenas al 1,14 por ciento, y 0,17 por ciento de votos recurridos. Dicho de otra manera, el 95,39 por ciento de las personas que concurrieron a votar lo hicieron positivamente por algún candidato.
Desde el regreso a la democracia, en 1983, el voto en blanco, con el que algunas personas expresan su disconformidad con la dirigencia política, su escepticismo o su desinterés por las propuestas que les hacen los candidatos, se mantuvo en ese nivel.
El menor nivel de voto en blanco, de 1983 a la fecha, se registró casualmente también en 2003, con 0,89 por ciento.


Video sobre las Falta de boletas

1 ¿Tú Opinión es?:

Argenlibre dijo...

Gracias por Luchar por Una Republica con Progreso para todos.
La Republica perdio una Batalla pero no la Guerra.

Fuerza Argentino, Los Republicanos estamos de Pie y con el Doble de Energias.

Un Gran Abrazo Republicano.

Gracias por Luchar contra los Korruptos, y por querer una Argentina COn verdadero Progreso para todos.

Movimiento Argenlibre